37 Bajada del Canal (Zaragoza): ¡Viva Palestina Libre!

¡Viva Palestina Libre! 
se escucha en la 37ª Bajada del Canal del Barrio de Torrero de Zaragoza.

El 15 de septiembre se celebró la 37ª edición de la Bajada del Canal con un éxito abrumador de apoyo y participación. Muy numerosos y diferentes colectivos vecinales, sociales y políticos de la ciudad de Zaragoza aportaron su "ingenio naval", sus reivindicaciones y sus luchas durante esta jornada que se celebra de forma anual en el barrio de Torrero.


El Foro Palestina Libre de Zaragoza se sumó a la fiesta con su propia embarcación. Una vez más, la bandera Palestina y los gritos a favor de la lucha del Pueblo Palestino fueron compartidos por cientos y cientos de personas en esta fiesta popular que este año cumple 37 y, con el apoyo de todos y todas, cumplirá muchísimos más.


[fotos: Arainfo]

"3.000 Noches" (Mai Masri, 2015) en cine de verano de Asamblea Delicias


Basada en hechos reales, «3000 Noches” ocurre en los años 80. En vísperas de la masacre de Sabra y Shatila, las cárceles israelíes están (como hoy) llenas de prisioneros políticos palestinos y la revuelta retumba. Layla, una joven maestra en Nablus condenada a 8 años de prisión por un ataque en el que no participó, ocupa una celda con presos israelíes de derecho consuetudinario. Mientras se adapta al asfixiante ambiente carcelario, descubre que está embarazada y decide tener el niño.

Los presos palestinos mostraron solidaridad con Layla después de dar a luz: convierten el evento en una celebración y reciben al pequeño Nour como su hijo. Layal se negará hasta el final al chantaje practicado por los hombres israelíes para que pueda mantener a Nour a su lado. Atrapados entre la represión de los guardias y prisioneros judíos bajo la ley común, los presos palestinos se unirán en su diversidad - que es la de la sociedad pallestina - para luchar. Layla, abandonada por su marido, podrá continuar su marcha hacia la libertad.

«3000 Noches» es una película para mujeres. El trabajo de las actrices, muchas de ellas amateurs, es notable, especialmente el de las palestinas que encarnan personajes israelíes más reales que la vida misma. Hoy, en las cárceles del sionismo sigue habiendo decenas de Laylas y cientos de Nours.






Comunicado de Red Roja sobre la decisión de la Audiencia Nacional


Miércoles, 12 Junio 2019 20:01 

COMUNICADO DE PRENSA DE RED ROJA

La Audiencia Nacional deniega el sobreseimiento de la causa seguida contra Angeles Maestro y otras dos compañeras por el envío de fondos al pueblo palestino y dispone la apertura de Sumario Ordinario por colaboración con organización terrorista


El Juzgado N.º 6 de la Audiencia Nacional encargado de la causa abierta contra Ángeles Maestro y otras dos compañeras acusadas de financiación del terrorismo ha dispuesto mediante un Auto del día 10 de junio de 2019 denegar el sobreseimiento de dicha causa y “la continuidad del procedimiento por los trámites del Sumario Ordinario teniendo en cuenta las penas que lleva aparejada el delito que se les atribuye”.  Las penas previstas en el Código Penal contemplan entre dos y diez años de cárcel y multas por el triple de las cantidades enviadas.
Como se recordará la acusación se basa en las dos campañas de recogida de fondos destinada a la solidaridad con el pueblo palestino a través de una cuenta bancaria de la que Ángeles Maestro era titular y las otras dos compañeras, autorizadas.
Dichas campañas tuvieron lugar en 2014 y 2015, años en los que los ataques del ejército istarelí contra el pueblo palestino ocasionaron miles de muertos y heridos, así como una gran destrucción de viviendas, escuelas y hospitales. De tales hechos se dió cuenta en el documental “Gaza”, recientemente premiado con un Goya.
En su declaración ante la Audiencia Nacional realizada el pasado día 5 de febrero, Ángeles Maestro asumió toda la responsabilidad por la realización de tales campañas que tenían como finalidad el envío de fondos – de contidades modestas como 5.300 euros en 2014 y 3.085 en 2015 – para ayudar 
a la reconstrucción de escuelas y hospitales. El cumplimiento de tal objetivo ha sido acreditado mediante documento oficial de la Autoridad Nacional Palestina presentado ante el Juzgado.
La primera cantidad fue entregada a la dirigente palestina Leila Khaled que en aquellas fechas visitó varias ciudades como Madrid y Barcelona, siendo recibida por autoridades municipales y no encontrando obstáculo alguno en la realización de actos públicos de solidariodad con su pueblo.
El hecho de que Leila Khaled sea dirigente del FPLP ha sido el fundamento esgrimido por la  el fundamento por la asociación israelí “The Lawfare Project Spain” y aceptado por el citado Juzgado.

Red Roja, al tiempo que rechaza tal acusación y reitera su solidaridad con el pueblo palestino y su justa lucha contra la ocupación israelí, entiende que la imputación que se realiza contra estas compañeras tiene por objeto atemorizar y desactivar la solidaridad ampliamente extendida en la sociedad.

Red Roja estima que ésta es una causa general contra la solidaridad con la lucha que desde hace décadas mantiene el pueblo palestino contra la ocupación israelí a pesar de los indecibles sufrimientos que su legítima resistencia le comporta.

Por lo tanto Red Roja manifiesta que no cabe otra respuesta que la intensificación de la solidaridad con Palestina. Llama así mismo a colaborar a romper el silencio de los medios de comunicación al respecto y solicita el apoyo a las compañeras acusadas. 

 [Enlace a web original]

CONTRA EL ACUERDO GENOCIDA “DEL SIGLO"


 15 DE MAYO DE 2019: DÍA DE LA NAKBA


A partir del 15 de mayo de 1948, un día después de la proclamación unilateral e ilegal del estado de Israel, los grupos paramilitares sionistas iban a convertirse en “ejército regular”. Muchos de sus líderes, genuinos terroristas y responsables de numerosos atentados contra sus propios socios británicos, acabarían ocupando cargos en el gobierno. A alguno hasta le concederían, años después, algún premio Nobel de la Paz. Por la gracia de Gran Bretaña y Naciones Unidas, con la bendición de la misma Comunidad Internacional que lleva 71 años declamando poesías y tolerando asesinatos, el Pueblo Palestino empezó a vivir en 1948 su nueva y peor pesadilla: masacres, expulsiones, quema de casas y aldeas, terror, exilio, refugio, miseria. Desde entonces y hasta hoy.
Hace 10 días, entre el 5 y 6 de mayo, 27 personas fueron asesinadas en Gaza por los ataques del ejército sionista. Entre ellas 4 mujeres, 2 de ellas embarazadas, un bebé de 4 meses y un niño de 12 años. En 48 horas, 130 viviendas fueron reducidas a escombros y otras 700 sufrieron graves destrozos.
El 15 de mayo del año pasado, EEUU e Israel inauguraban la mudanza de la embajada estadounidense a Jerusalén. “Amigos, qué glorioso día”, celebraba Netanyahu. El yerno de Trump, Jared Kushner, declaró: “apoyamos a Israel porque ambos creemos en los derechos humanos, la democracia que vale la pena defender”. A la vez, fuera de la nueva embajada, decenas de manifestantes palestinos fueron golpeados y arrestados por las fuerzas de seguridad israelíes. Ante la escena, los civiles israelíes celebraban la apertura de la embajada, aplaudiendo y cantando “¡Quemadlos, disparadles, matadlos!”.
Ya lo estaban haciendo. En Gaza, a solo 75 kilómetros de Jerusalén, los soldados del ejército de ocupación mataron a más de 60 personas en apenas 24 horas, incluida una niña de ocho meses. El número de heridos era incontable. Un periodista del canal irlandés RTE preguntó a Michal Maayan, joven portavoz del gobierno Israelí: “¿Por qué las fuerzas israelíes han disparado a matar contra los manifestantes en la frontera de Gaza?”. El estado genocida respondía con sinceridad asesina: “Bueno, no podemos meter a toda esa gente en la cárcel”.
Hagamos una cosa: demos la vuelta a esa entrevista. Las últimas siete décadas de lento genocidio se explican mejor al revés. La verdadera pregunta es: ¿Por qué 4 de cada 10 hombres palestinos, incluidos centenares de niños, ha pasado por la cárcel? ¿Por qué la tortura es legal y habitual? ¿Por qué entran los soldados a las escuelas a detener a niños de primaria? ¿Por qué tantos disparos en la cabeza a sangre fría? ¿Por qué se divierten los soldados sionistas disparando a niños por la calle? ¿Por qué les hieren en las piernas para dejarlos inválidos de por vida? ¿Por qué hay mujeres palestinas que dan a luz atadas en la cárcel? ¿Por qué?. 
 
Y la verdadera respuesta del sionismo es siempre la misma: Porque no pueden matarlos a todos de una sola vez, que es lo que les gustaría hacer. Además hay una población, la israelí, a la que seguir educando en el fanatismo racista y el terror para que siga pidiendo más sangre, para que críe a sus niños subiéndolos a los tanques y pintando mensajes en los misiles que destrozan casas, escuelas, hospitales, vidas, pueblos, ciudades y familias. Una población que vote al más cruel y sanguinario de sus candidatos. Una sociedad psicópata y paranoide, nacida y organizada en torno al crimen de estado, que no vea seres humanos sino cucarachas a las que eliminar a sangre fría. ¿Os suena de algo? A quien recuerde el holocausto y el horror nazi le llamarán “negacionista”. A quien recuerde que un día del siglo XX alguien firmó unas leyes muy importantes para decir “nunca más”, le llamará “antisemita”. A quien describa este genocidio le llamarán “terrorista”. Y lo harán todo en nombre de una democracia gobernada por criminales, una democracia cuyos ejércitos democráticos y sus mercenarios emprendedores matarán tanto como manden las cuentas de resultados de sus empresas.
Hoy, en 2019, 71 años después, el socio preferente y padrino de todas las masacres sionistas propone la “solución definitiva” a eso que llaman “conflicto palestino-israelí” para no llamarle “acuerdo entre criminales” o “proyecto de exterminio y saqueo”. Donald Trump, Netanyahu y sus respectivas bandas de psicópatas anunciaron que el 15 de mayo, otra vez un 15 de mayo, harían público su “Acuerdo del Siglo”. Así han llamado al último paso para asesinar el derecho de autodeterminación del Pueblo Palestino y reducir su territorio a una serie de islotes incomunicados y sujetos a voluntad de esa alianza. 
 
El imperialismo y el sionismo están dando otro paso de gigante: el territorio ocupado se convierte así en una cárcel a cielo abierto, esta en un campo de concentración (o en docenas de ellos) y este, poco a poco, en una inmensa fosa común. Este crimen volverá a perseguir, día a día hasta el fin de la historia, a todos los miserables que, en nuestro nombre y sin nuestro permiso, apoyaron, colaboraron e hicieron negocio con él. Como en los mil capítulos anteriores, los criminales llaman “Acuerdo de Paz” a su Proyecto de Exterminio.
Sobre el papel, aunque los cómplices son muchos más, los principales patrocinadores del “Acuerdo del Siglo” serán los estados petroleros del Golfo, pues ellos son los que sacarán más tajada en su papel de guardianes de la zona. También EEUU y la miserable Unión Europea, incluido el siempre solícito Estado español. También, en papeles secundarios, China, Corea del Sur, Australia o Canadá.
Las condiciones que ese acuerdo impone al Pueblo Palestino suponen una extorsión mafiosa inasumible. Se le pide aceptar su encarcelamiento, su tortura, el robo de sus tierras y casas, el fin de su memoria, su muerte física completa. Ninguna de las condiciones incluye el derecho al retorno de los millones de expulsados, ni respeto de fronteras, ni una sola de las mentiras predicadas durante años. Se trata de todo lo contrario. Todo, como es lógico, se ha firmado sin preguntar a las víctimas. Y cuando las víctimas digan “no”, cuando el Pueblo Palestino siga resistiendo, le llamarán “terrorista” porque no hay justicia ni ley que valga. No hay justicia ni vergüenza, solo sangre y mentiras. Ni resoluciones de Naciones Unidas, ni Tribunal Penal Internacional, ni Convenciones ni otros cuentos. Más ocupación, más muertos, más expulsados, más robo de tierras. El valle del Jordán, los altos del Golán, Jerusalén, sobornos a los estados canallas de la zona, sometimiento militar, prohibición de movimiento, expolio de recursos, chantajes, impuestos, colaboración de Egipto… TODO está incluido.
Cualquier norma legal internacional es incompatible con la existencia del estado sionista y su sed de sangre. Algo parecido ocurre con sus socios. El criminal escribe la ley para violarla cuando quiera y borrarla del mapa cuando le molesta. ¿Para eso sirve el Derecho Internacional? ¿Para que los más grandes asesinos sigan riéndose en nuestra cara? Mientras tanto vemos correr la sangre de nuestros hermanos y hermanas en cada pueblo masacrado, en cada territorio saqueado, en cada guerra, en cada uno de sus negocios.
Lo que el Pueblo Palestino lleva un siglo sufriendo es una ocupación colonial asesina, primero bajo mandato británico y luego regalada a un proyecto estratégico racista, fanático y sangriento llamado sionismo. Es muy fácil de entender. Está escrito, documentado y testificado por sus supervivientes. También por quienes tienen la mínima dignidad para no ser cómplices y renuncian a su condición de ciudadanos de un estado fundado en la sangre y el terror. Ellos y ellas, quienes dan ese paso para huir de una sociedad que chapotea en el deseo permanente de matar, acaban señalados por el sionismo como “malos judíos”. A nosotros y nosotras, por poner palabras a lo obvio, también tratan de criminalizarnos. Haría reír si no diera tanto asco.
El Pueblo Palestino lleva 71 años resistiendo un apartheid, un genocidio, una limpieza étnica lavada, blanqueada, justificada, alabada, apoyada, promovida y financiada por el estado español entre muchísimos otros. Nos avergüenza su colaboración con un estado asesino. Nuestros gobiernos, todos y cada uno de ellos hasta hoy, parecen orgullosos de formar parte de ese “Club Mundial del Crimen de Lesa Humanidad”. Todos ellos son indignos, ilegítimos y violadores de la legalidad internacional. Todos ellos son cómplices y colaboradores. Todos ellos merecen nuestro más profundo asco. No nos merecerán el mínimo respeto ni obediencia alguna hasta que se dignen a hacer lo que firman.
Hoy, 15 de mayo de 2019 y ayer, mañana y siempre, nuestra causa es la de las hermanas y hermanos que resisten. Nuestro odio y nuestra repulsa siguen señalando a los responsables de este crimen, que se llama genocidio y es muy fácil de entender – si se quiere entender.

CON LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO
CON SU RESISTENCIA, SU EXISTENCIA, SU DIGNIDAD
VIVA PALESTINA LIBRE
VIVA PALESTINA LIBRE
VIVA PALESTINA LIBRE
Foro palestina Libre de Zaragoza, 13 de mayo de 2017

ZARAGOZA, MIÉRCOLES 15-MAYO: DÍA DE LA NAKBA




Miércoles 15 de mayo, 20.00h
Plaza de España - Zaragoza

71 aniversario de la Nakba

Por el derecho de los refugiados palestinos al retorno

Contra el despojo de la tierra y la vida en Palestina

NO al "Acuerdo del Siglo" de EEUU y sus socios

KHALID JAMAL FARRAJ EN PELIGRO DE MUERTE

EN SOLIDARIDAD CON KHALID, EN HUELGA DE HAMBRE DESDE EL 26 DE MARZO
POR EL FIN DE LAS DETENCIONES ADMINISTRATIVAS
POR EL FIN DE LA OCUPACIÓN
POR EL FIN DEL GENOCIDIO
POR LA JUSTICIA 
CON LA CAUSA DEL PUEBLO PALESTINO
VIVA PALESTINA LIBRE



Un preso palestino muy grave debido a la huelga de hambre contra las detenciones administrativas
Khalid Jamal Farraj se encuentra en estado grave debido a la protesta que mantiene contra una política de detención que permite al Estado de Israel detener a palestinos en base a las informaciones reunidas por los servicios de inteligencia, sin que detenidos o abogados tengan derecho a conocer de qué se les acusa[Arainfo]  | 21 abril, 2019 12.04
El Ayuntamiento de Zaragoza traslada su preocupación por el estado de salud de Khalid

Khalid Jamal Farraj, profesor de educación física de 31 años, vive en el Campo de Refugiados de Dheisheh en Belén. En estos momentos está en régimen de detención administrativa desde enero de 2018. Khalid es uno de los presos  que se encuentra inmerso una huelga de hambre para denunciar la situación de injusticia que supone esta política de detención administrativa.
La detención administrativa permite encarcelar a sospechosos sin juicio, ni cargos, por periodos de seis meses prorrogables hasta los diez años. Se utilizó originariamente bajo mandato británico, pero tras la creación del Estado de Israel, las autoridades israelís adoptaron la norma como propia, convirtiéndose en uno de los elementos de represión política esencial en el conflicto palestino.
Khalid lleva preso de forma intermitente cinco años y medio de su vida. Desde hace más de un año en detención administrativa, motivo por el que inició una huelga de hambre junto a otros presos en la misma situación. La huelga se ha desarrollado en paralelo a la organizada en todo el Estado de Israel, secundada por más de 400 personas y que finalizaba el pasado 15 de abril.
Mientras Khalid continúa en huelga de hambre junto a otros cuatro presos siguiendo con la protesta en contra del sistema de prisión administrativa, su familia trata de visibilizar la situación en la que se encuentran y denuncian que hace meses que no se les permite visitarle.
Interno en la prisión de  Ketziot, en Al-Naqab, la familia no ha podido visitarle desde hace tres meses. La madre de Khalid, Mona, asegura “cuando se lo llevaron y lo interrogaron no hubo ninguna acusación” y que un capitán reclamó a Khalid para que se presentara en el checkpoint 300, donde finalmente fue detenido sin que la familia supiera que se trataba de una detención administrativa.
Alrededor de 500 presos palestinos, de un total aproximado de 5.500 presos políticos, están bajo este régimen de detención administrativa, entre ellos tres miembros del Consejo Legislativo Palestino, el que de facto es el parlamento palestino.
Mona Jamal Farraj se encuentra muy preocupada por la salud de su hijo, del que le han informado se encuentra gravemente enfermo a causa de esta huelga de hambre, que se prolonga desde hace cuatro semanas. Mona, junto a otras familias y amigos participan en una vigilia que pide la liberación de estos presos en situación de detención administrativa, por la vulneración de los estándares de justicia más básicos, puesto que permite mantener en prisión a una persona sin acusación alguna.
La salud es lo que realmente preocupa a la familia. “Está en una situación muy mala”, nos cuenta Mona. “Hace días que no bebe agua con sal. La vomita. Ha perdido mucho peso. Sufre mucho dolor de cabeza y de articulaciones. Además, ahora está en aislamiento, con lo que no puede recibir la ayuda de sus compañeros”, afirma muy afectada la madre.
“En la prisión no les tratan correctamente, ni tienen los medicamentos necesarios. Cuando llegan al hospital están fatal”, asegura Mona, que se viene abajo al afirmar que “o lo llevan a un hospital  o lo perderé”.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha mostrado su preocupación por el delicado estado de salud de Khalid Jamal Farraj,  en huelga de hambre desde el 26 pasado de marzo.
La madre de Khalid Jamal Farraj ha pedido su liberación y que sea inmediatamente trasferido a un hospital porque está en una condición muy critica y podría morir en cualquier momento.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha reclamado también el final de las detenciones administrativas del estado de Israel, y quiere mostrar su solidaridad con Khalid Jamal Farraj, sus familiares, así como con el conjunto de personas represaliadas por el régimen de apartheid que vive la población palestina.
La capital aragonesa está hermanada con la ciudad palestina de Belén, donde Israel ha encarcelado a 620 personas.
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Arainfo noticias, 21 Abril 2019

Declaración del Ayuntamiento de Zaragoza (ciudad hermanada con Belén):